La Impersonalidad
Es una manera de vivir según los principios de la verdad espiritual correcta, lo cual va alejando la desgracia y el sufrimiento de la propia vida, para abrir camino a la esperanza. Se trata de dar el mando, conscientemente, a lo divino o a lo humano, a la Personalidad al Interno Poder. A lo largo de muchas reencarnaciones, se ha estado fluctuando en las dos cosas; pero ya, finalizado el Gran Ciclo, hay que decidirse por una sola: Si predomina el yo humano o el divino porque, mientras la Personalidad prevalezca y sea quien tome el mando en las decisiones, la vida será continuamente un desastre.
Como el libre albedrio es muy respetado, cada individuo vera hacia que lado quiere ir y se dara cuenta si vale la pena salir del sufrimiento, de tantas calamidades soportadas por el hacho de dar poder a su Personalidad y someterse bajo su yugo.
En el mundo de la fama y el éxito, se acostumbra a alabar a la gente que sobresale diciendo lo siguiente: ¡Tienes una gran personalidad! Como si eso fuera un traje que, al ponérselo, da brillo y renombre; pero, luego ven como el éxito se desvanece, no perdura la fama y el dinero se va, la gente envejece, es olvidada. Entonces, ¿qué fue de esa gran personalidad? En tal forma de pensar, hay error e ignorancia por no saber que es realmente la Personalidad, si conviene no tener mucha personalidad, como tanto se vanaglorian a nivel de la humana sociedad.
Quien sea un sincero estudiante de la Verdad debe saber que el Esoterismo teórico es como un adorno que no sirve para nada. Tampoco ayuda mucho la sabiduría de solo pensar y pensar creyéndose superior por los conocimientos adquiridos, pues la verdadera sabiduría esta en actuar, ayudar al prójimo y realizarse internamente dando el mando al Poder Divino que dentro de uno mismo esta. Mientras permitan que el yo humano tomen las riendas de la vida para hacerlo todo a su antojo, nadie podrá sustraerse de la desgracia, el fracaso ni lograra alcanzar niveles superiores de existencia en dimensiones y mundos más altos. La escogencia es algo personal. Después de leer este libro (Impersonalidad de Metafísica Renovada Ray Sol) podrán conocer la Verdad y saber lo que más le conviene hacer con respecto a esta alternativa.
Es preciso comprender y practicar la instrucción de la Impersonalidad, darse cuenta de que el yo humano existe y comenzar a quitarle poder. Se trata de una tarea ardua, larga y difícil porque la Personalidad no se doblega ni quiere ceder, recurre a muchas artimañas y trucos para salirse con la suya, hasta se disfraza de espiritual e incluso trata de pasar por la Divina Presencia misma. Se entromete y sale en cualquier instante, opina, realiza todo y nunca quiere que la contradigan, que le hagan ver sus defectos, pues cree que no los tiene. Con firmeza, amor y paciencia, hay que poner a la Personalidad en su lugar para que sea un instrumento de la Voluntad Divina en el plano, tal como debe ser porque, mientras imponga sus deseos y caprichos, la vida estará mal.
No se enfrenten a ella ni la ataquen, no la desprecien ni la combatan. Únanse a la Presencia y le dan el mando cada día, en las condiciones que lo ameriten, en lo grande y en lo pequeño. Estén alertas y sepan diferenciar, no permitan arremetidas ni desmanes de su yo humano pues ustedes, como conciencia encarnada y eterna, son dueños de su propia vida y a quien corresponde dirigirlas unidos al Poder Divino que Yo Soy.
Sepan que la Personalidad no puede ser destruida ni matada sino que deben transformarla, elevarla, embellecerla con amor y firmeza, como si fuera un hijo a quien hay que educar. Cada individuo, de la mano con su Personalidad superada, subirá a los Planos de Luz de la Quinta Dimensión cuando le corresponda.
La práctica de la Impersonalidad no es cosa de una semana, un mes o dos sino una realización de toda la vida. No vean lejano el triunfo definitivo en la prueba milenaria de armonizar a la Personalidad y ponerla en su lugar, pues la importancia esta en comenzar a realizar la enseñanza y hoy es el día.
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